Origen de «buscar tres pies al gato»

27 Apr
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La expresión «buscar tres pies al gato» es bastante común en la lengua castellana. Su significado alude al intento de justificar lo injustificable utilizando todo tipo de excusas posibles por muy absurdas que parezcan. Para verlo más claro, en Translation-Traducción hemos escogido un ejemplo para ilustrar este artículo: tu hermano ha copiado en el examen y le ha pillado el profesor, que deje de buscar tres pies al gato para hacernos creer que no. Ya sabemos que tu hermano ha copiado, no tiene sentido buscar excusas.

Sin embargo, ¿por qué se utiliza la expresión «buscar tres pies al gato»? ¿De dónde viene? A finales del siglo XVI y principios del siglo XVII, en la España peninsular se utilizaba la frase «buscar cinco pies al gato», cuyo significado vendría a ser el mismo que la frase actual: justificar lo injustificable o perseguir lo imposible. No obstante, entró en escena Miguel de Cervantes y decidió alterar la formulación de dicha expresión. En un capitulo de su obra El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, don Quijote dice: «No ande buscando tres pies al gato».

Es muy probable que Cervantes conociera y utilizara esta expresión, aunque no está claro el porqué de esta elección ni qué le hizo a Cervantes decidir alterar el número de pies al gato; se barajan varias teorías posibles, pero lo único claro es que no fue un desliz. La más probable es que se tratase de una de las locuras de don Quijote y optara por poner una nota de humor en su boca. No obstante, algunos expertos en esta obra no descartan el juego de palabras y el doble significado de la palabra «pie». Un pie puede ser tanto la extremidad de los animales como una sílaba (en los versos, se habla de pie métrico). La palabra «gato» consta de dos sílabas, es decir, de dos pies métricos; por tanto, el vocablo «gato» nunca podría tener tres pies porque es un palabra bisílaba.

Rodríguez Marín, en la Edición crítica del Quijote, añade:

«Más corriente ha sido decir cinco pies, y parece más propio: lo uno, porque hallar tres pies a quien tiene cuatro es cosa fácil y nada ocasionada a pendencias, mientras que hallarle cinco es imposible; y lo otro, porque solía añadirse: y no tiene sino cuatro, y aun esta otra coletilla: no, que son cinco con el rabo».

Sea cual fuera el motivo por el que se pasó a buscar tres pies en lugar de cinco, lo cierto es que la obra de don Quijote hizo que se popularizara el refrán: «buscar tres pies al gato». La sociedad comenzó a repetir la broma del gato de Cervantes y la expresión original poco a poco fue quedando en el olvido.

Como anécdota, durante esa misma época en Francia se utilizaba una expresión similar a «buscar tres pies al gato», no obstante no había gato, sino carnero. El refrán en francés era (y es) chercher cinq pieds en un mouton, cuya traducción en español sería literalmente: buscar cinco pies al carnero. Curiosamente, y aunque cambien la referencia del animal, los franceses mantenían el mismo número de pies a su carnero que los españoles a su gato.

Crédito de la imagen: blogspot.com

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