Origen de «aburrirse como una ostra»

7 Ene

«Aburrirse como una ostra» es una expresión coloquial para hablar de un momento lleno de hastío, sin nada que hacer y en el que la diversión brilla por su ausencia. En Translation-Traducción queremos explicarte el origen, ya que el dicho no deja de ser, cuanto menos, curioso. Si te paras a pensarlo con detenimiento, ¿acaso las ostras se aburren o destacan por esa sensación?

Todo se remonta a la época de Luis XV a mediados del siglo XVIII. La corte de este monarca francés se caracterizó en todo momento por su inventiva y su carácter festivo. Sin embargo, hubo un verano soporífero en el que la imaginación del Rey para animar el cotarro optó por dar un papel a todos los integrantes de la corte. Partamos de la base de que el monarca tenía un titulo nobiliario por el que se le conocía como Delfín, de modo que todo el Palacio se sumergió en una temática relacionada con el mar y sus súbditos debían vestirse y actuar como los personajes que representaban: las bailarinas eran las gambas, los guardianes eran los peces espada…. y la encargada de las joyas de la princesa era la ostra.

Este último rol lo interpretaba siempre Margueritte du Beubeaublis, quien cada mañana tenía que enfundarse un disfraz de ostra y seguir el ritual de abrir un cofre con una perla para la princesa; no podía quitarse esa ropa hasta que se fuera a dormir, por mucho que apretase el calor estival. De modo que, con estas condiciones, no se presentaba como el papel más tentador del mundo, pero si además tenemos en cuenta que en aquella época Margueritte tenía solo 4 años, es comprensible el sopor y el aburrimiento al que la niña se sometía día tras días.

No obstante, el Rey dictaba las normas y había que acatarlas. Por ese motivo, a pesar de la cara de hastío que llevaba la pobre niña vestida de ostra, le tocaba hacerlo. Y es que todo el mundo ya conocía a Margueritte como la ostra y por ser la persona que más se aburría en el Palacio. A partir de ese verano, en la corte comenzó a circular la expresión «aburrirse como una ostra»: el aburrimiento por fin tuvo una escenificación.

Crédito de la imagen: pequeocio.com

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