10 consejos para que un traductor aumente la productividad

4 May

Para un traductor autónomo o cualquier otro freelance, la productividad es muy importante . Cuando se trabaja desde casa, como le ha pasado por primera vez a mucha gente durante el confinamiento, la clave está en aprender a optimizar el tiempo. Hay muchas distracciones, retos y situaciones que no siempre son fáciles de afrontar. Por eso, en Translation-Traducción hemos elaborado unos consejos para que un traductor jurado aumente la productividad trabajando desde casa.

  1. Márcate unos horarios (y respétalos)
    La disciplina es clave. Al igual que ocurriría si trabajaras en una empresa, debes imponerte un horario laboral y respetarlo. Es decir, empieza y termina a traducir a una hora concreta y disfruta de tus días de descanso.
  2. Crea tu espacio de trabajo
    Aunque te pueda la tentación, no traduzcas tumbado en la cama ni en la mesa del comedor. Necesitas un espacio que sea tu oficina, con tu mesa, tu silla… con todo. Y, a ser posible, que sea una sala diferenciada para poder separar el ocio del trabajo cuando estés en casa.
  3. Cuidado con los despistes
    WhatsApp, Facebook, Twitter, Instagram… Hay miles de distracciones posibles que debes evitar para traducir sin distracciones y mejorar la productividad, así que aleja el móvil y no accedas a estas páginas. Si te cuesta demasiado, hay aplicaciones que te permiten controlar el tiempo que pasas delante de estas distracciones.
  4. Exígete un poco más
    Plantéate pequeños objetivos diarios o semanales, por ejemplo traducir X palabras más o alcanzar un determinado rendimiento económico. Con un poco más, puedes conseguir mucho al final del mes.
  5. Las pausas son muy necesarias
    Para ser productivo, tienes que hacer pausas, ya que es importantísimo despejar la cabeza. Lo ideal es descansar 5 o 10 minutos cada hora u hora y media, lo justo para desconectar, salir a tomar un poco el aire, tomarse un café, charlar con alguien, fumar un cigarro… o simplemente descansar la vista. Y no está de más ponerse una alarma para empezar y terminar las pausas. Además, si el cuerpo te lo pide puedes hacer una pausa un poco más larga a media mañana.
  6. Trabaja solo cuando te sientas totalmente productivo
    A todos nos pasa, y un traductor jurado no iba a ser menos. Hay días y momentos en los que se es más productivo que otros. A veces puedes traducir un expediente de notas en poco tiempo, y otras te quedas tan atascado en un término que eso te impide avanzar. Si es así, haz una pausa o cambia de tarea. Tu cabeza te lo agradecerá.
  7. Todo a la vez, no
    Haz las cosas de una en una. Vas a ser más productivo si te centras en cada proyecto de traducción de manera individual. Puedes organizarte para hacer varias traducciones en un mismo día, pero siempre respetando los turnos, porque sino no solo perderás productividad, sino que además podrás cometer más errores de traducción.
  8. Diferencia el ocio del negocio
    Si traduces desde casa, aunque tengas un espacio de trabajo diferenciado, es posible que te acomodes tanto que no quieras salir. ¡Error! Al final del día sal a pasear, a hacer la compra, a tomar una cerveza… Pero sal. Y si te quedas en casa, disfruta de tu tiempo pintando, viendo una serie, jugando con tus hijos… Lo que sea, pero distráete.
  9. Interactúa con otras personas
    Muchos traductores autónomos trabajan solos en su casa. Y si además no hablan con clientes por teléfono ni realizan videollamadas laborales… La única comunicación posible se reduce a los correos electrónicos. Por eso, no está de más que bajes a un bar a desayunar o a tomar un café o que uses el móvil para tener algo de interacción social. O incluso puedes poner la televisión en tus pausas para escuchar a gente y cambiar la mentalidad durante unos minutos.
  10. Concéntrate como mejor puedas
    Es curioso, pero algunas personas se concentran mejor con un silencio total, otras con música, con el ruido de una oficina, con sonidos relajantes de la naturaleza… En Internet puedes escoger un sinfín de sonidos de fondo. También los olores como el del café o el de unas velas aromáticas pueden ayudar. Sea como sea, haz todo lo posible para recrear ese entorno.

BONUS – Date pequeños premios
Todo traductor necesita algún premio para aumentar la productividad, puede ser más grande o más pequeño, pero eso es una motivación adicional para rendir mejor. Por ejemplo, puedes salir a comer fuera si terminas un proyecto de traducción grande o incluso tomarte un pequeño dulce si traduces X palabras en una hora.

Crédito de la imagen: udep.edu

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